EL BOSQUE SECRETO DE LOS COLORES

Hay experiencias que no se explican, se viven.
A veces basta una chispa, una luz, un color y una mirada para abrir la puerta al asombro, a la emoción, a la magia de descubrir sin prisas.

“El bosque secreto de los colores” nació con esa intención: ofrecer a los niños y niñas un espacio donde sentir, explorar y construir significado desde la experiencia, sin pautas ni instrucciones, confiando en su capacidad de crear, imaginar y dejarse llevar por la curiosidad.

Una instalación no enseña en el sentido habitual: invita.
Invita a mirar despacio, a detenerse en lo pequeño, a dejar que el cuerpo y la emoción dialoguen con el entorno.
Es un espacio que habla sin palabras, donde cada niño y cada niña encuentra su propio modo de estar, de experimentar, de ser.

Todo comenzó en el aula, con un sobre misterioso, una linterna y un “catalejo”.


Las preguntas, los silencios y las hipótesis llenaron el espacio de vida.

Un sendero de pequeños papeles de celofán de colores nos sugería el camino hacia la sala de psicomotricidad, convertida en un bosque luminoso donde las cajas respiraban color y la luz se movía como si tuviera algo que decir.

 

 

Allí, cada gesto fue una forma de lenguaje: la mano que sostenía la linterna, la risa que descubría una sombra nueva, la mirada que se perdía en el techo buscando el reflejo de una estrella.
No hubo consignas. Solo tiempo, presencia y confianza.

Porque a veces, solo hay que ofrecer tiempo, mirada y un poco de luz… y la infancia hace el resto.


 

Lo que ocurrió después no se puede medir ni evaluar.
Solo se puede recordar: el silencio asombrado, la calma luminosa, los colores moviéndose al ritmo de su descubrimiento.
Fue entonces cuando comprendimos, una vez más, que aprender también es sentir, vivir, maravillarse.

Esta propuesta nos ha recordado que educar no siempre es explicar, sino ofrecer espacios donde la vida pueda desplegarse.
Y que, a veces, basta un poco de luz para que todo vuelva a tener sentido.


 

Un suspiro de luz, un puñado de colores… y la certeza de haberlo vivido de verdad.

Os invitamos a asomaros al resto de imágenes en el repositorio web, donde la luz y los colores siguen mostrando lo que las palabras no alcanzan.

Equipo de Educación Infantil y Maestra de Audición y Lenguaje