¡NUESTROS PRIMEROS PASOS EN LA GRAN AVENTURA VIRGEN DE LA VEGA!
Cada nuevo curso trae consigo una aventura maravillosa: abrir la puerta de la clase de 3 años y dar la bienvenida a un grupo de pequeños que, mochila en la espalda y mirada curiosa (a veces con lágrimas incluidas), se estrenan en la gran aventura de la vida escolar.
El pasado 8 de septiembre, las puertas de nuestro cole “Virgen de la Vega” se abrieron para acoger con el mayor cariño a 35 niños y niñas que junto con sus familias y maestras daban comienzo a una de las etapas más importantes de su infancia.
Con mochilas cargadas de ilusión, nervios, sonrisas y alguna que otra lágrima, iniciamos juntos el periodo de adaptación. Este periodo es mucho más que acostumbrarse a un nuevo espacio: es aprender a soltar la mano de mamá y papá con un poquito más de confianza cada día, descubrir que la maestra también sabe dar abrazos que curan empezar a sentirse parte de una nueva pequeña gran familia
Durante estas primeras semanas hemos visto de todo: lágrimas que se transforman en sonrisas, pequeños abrazos que acaban en juegos, algunos silencios que poco a poco se llenan de canciones y risas. Cada niño ha ido marcando su propio ritmo, porque en Infantil el tiempo se mide en los avances y necesidades de cada uno de nuestros pequeños.
También las familias han vivido su propio proceso de adaptación, aprendiendo a dejar dentro del aula un trocito de su corazón y confiando en que, tras esa puerta, sus hijos están creciendo con autonomía, seguridad y alegría. Y, cómo no, también las maestras nos hemos adaptado: a nuevas caritas, nuevas rutinas y a esa mezcla de nervios y ternura que sentimos siempre que empezamos un curso con un grupo recién llegado.
Pero en medio de todas las emociones transitadas, también hemos vivido momentos que los más pequeños han disfrutado enormemente y cabe decir que para algunos están siendo sus primeras veces.
Están aprendiendo las rutinas del aula, juntarnos todos para saludarnos por las mañanas en la asamblea, jugar y aprender a compartir juegos con sus nuevos amigos, almorzar (es el momento que más les gusta y están pidiendo casi desde que llegan de casa), salir al patio, hacer la filita cuando se les llama, escuchar cuentos…
También hemos hecho actividades que les han divertido mucho como colorear sus primeras hojas de otoño para decorar el árbol del aula, pintar en un papel que no tiene fin con pinturas de colores, realizar collares de macarrones, ¡jugar con espuma y ensuciarse enteros! y decorar los pasillosde su nuevo cole con pintura de dedos y pinceles, ¡qué maravilla!
Al final, este septiembre ha sido una historia compartida de descubrimientos, paciencia, confianza y mucho, mucho cariño. Y lo mejor es que esto no ha hecho más que empezar: cada día será una nueva página en la gran aventura de aprender y crecer juntos.
Os seguiremos contando…
Si queréis disfrutar de más fotografías, podéis verlas en el repositorio de fotos de la web.

























