El Momento de Ajustar Cuentas con la Administración tiene como límite estos días de julio en formato: Memoria Anual.

Con el inicio del verano y coincidiendo con el final de las clases, cada Centro Educativo debe elaborar la Memoria Anual. Un documento que bien se podría comparar con la declaración de la renta, un balance del “debe” y el “haber”, un inventario… solo que de carácter pedagógico.

La burocracia, ya sea educativa o de cualquier otro ámbito, requiere rigor y profesionalidad. Y así es como el Claustro y la Dirección de Virgen de la Vega hemos elaborado y presentado a la Administración nuestra Memoria Anual. Recogiendo, grosso modo:

    • Grado de consecución de los criterios de promoción.
    • Análisis y valoración de: los resultados del alumnado, los planes de trabajo, la organización y el funcionamiento, las actividades extraescolares y complementarias, los servicios complementarios.
    • Evaluación de la práctica docente.
    • Propuestas de Mejora.

Sin embargo, aunque la Memoria Anual sea el fin de Curso a nivel burocrático, para Virgen de la Vega el broche final se ha ido desarrollando durante el mes de junio en las distintas experiencias que este curso como novedad hemos ido viviendo y disfrutando, dejando una gran sensación de acierto en todos.

ACIERTO en el plano metodológico, sustituyendo los Exámenes Finales por Proyectos Finales. El Claustro de primaria decidió aceptar el reto de cambiar el formato con el que repasar y evaluar el curso en los últimos días de junio. Un cambio que generaba dudas, pero que finalmente no ha dejado ninguna. Según los tutores: